Nuevos aceites para alimentos fritos más saludables

Healthy Oil nace con el objetivo de desarrollar nuevos aceites y procesos de extracción, refinado y fritura para mejorar la fabricación de alimentos fritos, dando a estos productos finales mejoras en dos de los principales aspectos valorados por el consumidor: salud y placer.

El proyecto pretende mejorar todo el ciclo de producción del aceite —desde el cultivo a la fritura misma— para reducir la presencia de sustancias nocivas en los alimentos fritos.

Los aceites utilizados actualmente para freír engloban una serie de riesgos para la salud por la presencia de posibles contaminantes externos, como los aceites minerales saturados (MOSH) y aceites minerales aromáticos (MOAH), 3-MCPD, el glicidol, los ésteres glicidílicos y el 2-MCPD.

Adicionalmente, durante el proceso de fritura de alimentos se generan también nuevos compuestos no deseables – como la acrilamida o la  glicilamida – que necesitan ser controlados y, en la medida de lo posible, eliminados.

Para conseguir la reducción de estas sustancias se evalúa la influencia de los procesos industriales en la contaminación con MOHS y MOAHS durante la extracción y refinado de aceites vegetales, así como un análisis de las bondades de los aceites de oliva vírgenes extra y de semillas en las frituras.

Al final del proyecto, que comenzó en setiembre de 2018 y durará hasta diciembre de 2020,  los socios pretenden crear:

  • Productos para la industria agroalimentaria, el sector HORECA y para consumo doméstico.
  • Productos de consumo directo:
    • Nuevos aceites de fritura para uso doméstico
    • Una gama de nuevos productos fritos, vegetales y hortalizas deshidratadas que sean más saludables que los resultantes de la fritura actual.

Desarrollo de aceites de oliva y otros aceites vegetales saludables

Economía circular del aceite

De manera complementaria al objeto principal, el proyecto incluye diversos estudios centrados en mejorar el ciclo de vida de los nuevos aceites posibilitando el empleo de los aceites de fritura usados como materia prima en biotransformaciones para  obtener productos industriales de valor añadido, tales como biocombustible diésel, resinas, y jabones y detergentes.

Todo ello para fomentar el cuidado del medio ambiente, disminuyendo el impacto existente en el sector debido a los vertidos de estos aceites residuales y optimizando el valor y la productividad de los nuevos aceites vegetales.